Se avecinan importantes modificaciones en materia de protección de datos en la Unión Europea… Para ello, vamos a tratar de explicarte qué cambios se aproximan y cómo te van a afectar estas modificaciones tanto a nivel particular como empresarial debido a la nueva General Data Protection Regulation (GDPR).

En los últimos años hemos visto como la información personal ha incrementado su valor, volviéndose en un importante activo para las organizaciones. Y es que se ha creado un negocio en torno a los datos personales y privados de todos nosotros. ¿Los motivos? Muchos…

Por ejemplo, cuanta más información disponen las empresas de clientes o potenciales clientes más capaces son de detectar nuestros gustos o necesidades, y así vender productos o servicios adaptados a ellos. Otra práctica es la compra de datos para realizar campañas promocionales de empresas a las que no hayamos dado nuestros datos.

Independientemente de los motivos cada vez es más habitual tener que dar nuestros datos personales tanto si tratamos de comprar en una tienda física o en un ecommerce. Hasta en muchas ocasiones nos ofrecen regalos si damos nuestros datos… Tras el aumento del interés en conseguir mayor información personal por parte de las compañías, junto a situaciones de abuso y tráfico de datos personales de manera ilícita ha dado lugar a este nuevo reglamento de protección de datos europeo.

Nueva normativa protección de datos europea GDPR

¿Qué es el Reglamento general de protección de datos o GDPR?

No será hasta mayo del 2018 hasta que entre en vigor la nueva regulación referente a la protección de datos, sustituyendo a la actual Directiva de Protección de Datos. Esta nueva regulación tiene como objetivo crear un marco legal a nivel europeo en torno a la protección de datos de los ciudadanos, en el que se trata de dar el control de sus datos a los residentes europeos, buscando quitarle poder a las empresas a lo referido al tratamiento de esos datos personales. Todas aquellas empresas que manejen información personal de sus clientes o potenciales clientes se verán afectadas por la normativa.

¿Qué implica la nueva Regulación de Protección de Datos?

La principal diferencia entre la actual y la próximo normativa de Protección de Datos es el tratamiento de la misma. La actual es una directiva mientras que la próxima, que entrará en vigor en 2018, es una regulación.

La diferencia principal entre directiva y regulación, es que la regulación obliga a su cumplimiento. Por tanto, actualmente la directiva de Protección de Datos no exigía su cumplimiento estricto, sino que estábamos ante unas recomendaciones a seguir por parte de las organizaciones.

Además en la nueva regulación se han añadido definiciones tanto de procesos como de términos que no aparecían en la directiva. Con esto se consigue eliminar posibles vacíos legales o interpretaciones creativas.

Como estamos viendo todo va encaminado a asegurar que cualquier persona sea dueña de sus datos, y que haga lo que quiera con ellos.

Aquí te explicamos las principales artículos modificados en la nueva regulación de protección de datos.

¿Cómo nos afectan estos cambios en la protección de datos?

Esta nueva regulación afecta tanto a las personas como a las organizaciones. Como ya hemos comentado, va encaminada a la protección de la información de cada ciudadano, luchando contra el abuso de información por parte de las empresas.

Consecuencias de la GDPR para las personas

El objetivo principal de esta nueva regulación no es otro que asegurar la protección de los datos personales de cada uno de nosotros. Siendo nosotros mismos los únicos que podamos decidir quien tiene nuestros datos o en que momento decidimos eliminarlos. Evitando así su libre circulación o la no eliminación de los mismos cuando se solicita su anulación.

Consecuencias de la GDPR para las organizaciones

Todas las organizaciones que trabajen en la Unión Europea, procesen datos de ciudadanos europeos o utilicen servicios de organizaciones que traten datos personales de europeos se verán sujetas a esta nueva regulación europea. Su incumplimiento podría suponer multas de hasta 20 millones de euros o un 4% de su volumen de negocio en algunos casos.

Parece que estamos ante una victoria por parte de los ciudadanos en cuanto a la regulación y protección de nuestros datos. Por su parte, las organizaciones están obligadas a adaptarse para cumplir con la nueva regulación y evitar las correspondientes sanciones económicas.

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